miércoles, 28 de marzo de 2012

Quiero cancelar mis datos de Internet

Empieza a ser ya muy frecuente que el “yo virtual” de muchos internautas, supere en tiempo de exposición al yo físico que todos tenemos. Eseyo va dejando una impronta por Internet que en ocasiones puede lastrar al yo físico.

Comentarios desafortunados que se dejan, fotografías que hoy parecen ocurrentes pero mañana son incómodas, opiniones de las cuales a veces te arrepientes… Y como no, un buen día querremos cancelar nuestro “yo virtual”.

Sin embargo lo que depositas en Internet es como un tatuaje que puede quedar de por vida y a la larga te marca. La impunidad con la que la información fluye, se trasvasa de un sitio a otro, hace imposible saber donde puede acabar algo que se supone formar parte de la posible privacidad de cada uno. Claro está, si quiero eliminar algo pero ya se ha dispersado, ¿a quién le pido responsabilidades? o peor aún ¿dónde estará toda mi información?

Alguno pensará ¿si tu lo has subido a Internet, tuya es la responsabilidad de lo que subes? Cierto es en determinadas circunstancias (y merecida), pero en otras no. Si depositas tus datos, ndependientemente del qué, en un sistema protegido y este es vulnerado (más o menos lícitamente) y tu información dispersa, evidentemente habrá una culpabilidad relativa. Sin
embargo a partir de ahí tus datos dispersos son difíciles de trazar. Sirva de ejemplo la cantidad de información que se deposita en Pastebin tras la vulneración de un sitio web.

En otras ocasiones resulta que nuestra información no se encuentra depositada en un entorno físico donde la legislación (en este caso la europea) tenga marco de operación y el desconocimiento de las reglas de juego, son un factor en contra. Y es que un espacio como Internet es muy complejo (por no decir imposible) de legislar.

Sin embargo desde la Unión Europea lo tienen claro. Superada la primera fase de los datos de carácter personal en las empresas, el siguiente reto es Internet y casi todas las nuevas reformas que vienen estarán orientadas a ello. Si tú negocio es Internet te podrás ver afectado significativamente. Habrá nuevas reformas y medidas que afectarán tanto a grandes compañías (objetivo fundamental) pero por efecto colateral también a las pequeñas.

Las normas de protección de datos se fraguaron en 1995 cuando Internet no era más que un germen de lo que es a día de hoy. Donde las empresas y los datos tenían unas fronteras delimitadas y las normas un espacio donde operar. Sin embargo Internet ha roto todo eso. Se necesita ahora más flexibilidad y capacidad de respuesta (también quizás de improvisación, aunque en legislación es casi imposible) en la aplicación normativa. Y ese supone el
objetivo a cumplir.

Si quieres anticipar lo que viene aquí hay dos direcciones interesantes donde consultar estos cambios:

  1. Sitio de la reforma de protección de datos.
  2. Proposición de la Comisión Europea

martes, 27 de marzo de 2012

Ardor guerrero

Mis más sinceras disculpas.

A todos aquellos que alguna vez se acercaron al blog...
A todos aquellos que me pidieron que siguiera escribiendo...
A todos aquellos que seguían comentando mucho tiempo después...
A todos aquellos que me animaron continuamente...

Hace más de dos años que escribí el último post, y no por falta de ganas tuve que abandonar esta interesante tarea de poder compartir experiencia y conocimientos con todo aquel que se asomaba al balcón de este humilde espacio. Otras obligaciones y porque no decirlo perder en cierta medida "el ardor guerrero" que en otro tiempo sobraba hacía complicado dedicar un tiempo que había que aquilatar en gran medida.

Ese ardor guerrero se pierde por muchos factores y en ocasiones solo un revulsivo hace que se gane nuevamente. Creo haberlo ganado de nuevo en este mes y como no, es momento de retomar cosas que quería hacer, pero quizás no tenía las fuerzas suficientes para llevarlas a cabo; como escribir en el blog.

El revulsivo se llama Sidertia Solutions. Embarcarme en una nueva aventura con grandes profesionales, compañeros y como no también amigos, supone esa chispa que incentiva un cambio que a larga creía necesario. Como no, atrás quedan grandes profesionales, compañeros y también amigos a los que les deseo lo mejor y con los que espero compartir futuras experiencias en un mundo que aunque parezca grande no lo es tanto.

En el horizonte se ven nubes negras, no es el mejor momento para hacer determinadas cosas, pero crecerse ante la adversidad también es parte del incentivo de la vida. Las ganas con las que se inicia esta nueva aventura permiten enfrentarse a muchas cosas nuevas pero hace también recuperar la ilusión en algunas cuestiones que arrastraba.

Tras unas semanas de dura lucha ya están asentadas las bases de lo que supone este gran reto personal. Fuerzas renovadas para hacer muchas cosas, como escribir en el blog que pienso que debo a todos lo que de una u otra forma siempre han estado ahí. También a mi mismo.

Vaya por vosotros ese esfuerzo.