viernes, 24 de mayo de 2013

Redes sociales. Ellos no pueden, tú no debes

Hay que reconocer que los jóvenes se introducen en el mundo de Internet cada vez a una edad más temprana. Una de las cosas que más me llamó la atención en el evento reciente que tuve la satisfacción de conducir “Internet sí… pero seguro”, era el hecho de que un número considerable de jóvenes con edades comprendidas entre los 11 y 13 tenían presencia y actividad en las redes sociales más conocidas.

Aunque es un hecho evidente que las relaciones sociales no tienen edad, hay que tener presente la existencia de una edad legal para hacer uso de una red social convencional. Amparado en la normativa vigente en España, la edad mínima regulada para acceder a la las redes sociales tradicionales, es de 14 años. Así lo atestiguan los acuerdos que se ofrecen cuando se está creando la cuenta en cualquiera de las redes sociales más conocidas.
Esto implica que si tengo 12 años ¿no puedo tener una cuenta por ejemplo en Facebook? La respuesta es: ”no debes”. Evidentemente con la circunstancia actual no existen mecanismos para verificar la edad del que crea la cuenta. Se considera exclusivamente un acto de fe el hecho de que la persona no miente. Sin embargo todos sabemos que realmente es fácil mentir en Internet  y por lo tanto acceder a una cuenta. En caso de que los responsables de la red social tengan constancia de que el poseedor de una cuenta está vulnerando la edad mínima legal, deberán borrar dicha cuenta.

Los padres deben ser consciente de este hecho y controlar si los menores poseen cuentas en redes sociales. ¿Por qué? Fundamentalmente por los riesgos. A determinadas edades no se ha adquirido la suficiente madurez ni habilidad social para campear con determinadas circunstancias. Existe una facilidad mayor para un pedófilo conseguir una víctima cuando esta es menos consciente del riesgo. Y éste, solo se consigue con experiencia y madurez (aunque hay muchas personas que a edad adulta carecen aún de ambas cosas, pero así es la vida).
Claro, tampoco es cuestión de que el mismo día que cumplen 14 años, se levante la veda y se les permita introducir sin ninguna preparación en el mundo de las redes y relaciones sociales “de mayores”. Bien bajo supervisión o bajo un aprendizaje previo, el menor (hay que recordar que la mayoría de edad a los 18 años, pero a efectos legales ya tiene conciencia de sus actos a partir de los 14) puede entrar en el complejo mundo de las redes sociales.

¿Cómo introducir a un menor en las artes de relación, sin facilitarle el acceso a las convencionales? Pues entrando en aquellas que han sido pensadas para ellos. Sí existen. Para muchos padres resulta una verdadera novedad y por supuesto tienen las garantías del control absoluto para que los menores puedan estar sin ningún riesgo. Son redes controladas y promovidas para el aprendizaje y la concienciación, pero a la vez que resulten divertidas.
Para los sufridos padres os dejo algunas de las interesantes y con las edades recomendadas.

TenyTen 8 a 14 años. 
Pandilla Telmex 6 a 10 años.
Bombang de 8 a 14 años.

Club Penguin de 7 a 11 años.   
 
No hay que obviar por lo tanto el hecho de aprender y divertirse como los mayores, sin necesidad de jugar a “las cosas de los mayores”. Sin embargo debería ser una reflexión para todos el hecho de que la interacción física puede resultar mucho más plena que la virtual.

miércoles, 22 de mayo de 2013

X1RedMasSegura. Un gran principio...

Transmitir conocimientos adquiridos a lo largo de los años, es uno de los grandes retos que cualquier profesional en cualquier sector tiene en su mano. Esto evidentemente se da gran medida en los complejos mundos mercantiles existentes a día de hoy. Y esto siempre deja satisfacción económica, profesional  y personal. Cada cual las traduce en un orden de importancia según su personalidad o circunstancia. Sin embargo la mayor satisfacción personal que uno puede obtener es el dar sin esperar recibir nada a cambio. Lo más un simple gracias o una sonrisa, sobre todos cuando llegas a personas que se encuentran fuera de tu ámbito profesional y sabes que ese poco que les puedes aportar, tiene un gran valor para ellos.
Este hecho lo he podido percibir recientemente y afortunadamente la posición de Sidertia en este sentido me permite que pueda prodigarme en eventos de este tipo, donde concienciar es importante, aun no recibiendo nada a cambio. El llegar a personas que no tienen nada que ofrecer y sin embargo agradecen cualquier información, gesto o dato que se les pueda dar. Desde Sidertia estamos concienciados con concienciar a la sociedad, en lo que sabemos y en lo que podemos.

Afortunadamente este hecho no es aislado y hay un nutrido grupo de profesionales y organizaciones que durante la semana pasada se unieron precisamente para fomentar este hecho: concienciar,  transmitir a las personas la necesidad de conocer y de hacer un uso eficiente de las tecnologías.
El día 5 de abril de este año, me llegó un correo de una maravillosa persona con una idea de montar un evento para el día de Internet en la que yo podría participar transmitiendo algo que desde años me apasiona “la Protección de Datos”. Ángel lleva muchos años dedicado a garantizar la seguridad de todos nosotros, pero también desde su blog hace llegar a todos “técnicos y no técnicos” su visión y su compromiso social. En el evento estaba, como no (últimamente está a todo,) implicado ya Juanan de Flu-project. A este pájaro lo conozco desde hace muuuuuuchos años, y cómo no, solo por ellos no podría ni imaginarme el negarme. Pero además es que se daba la circunstancia de que la causa era totalmente proclive a mis ideales. Evidentemente la respuesta iba a ser sí, pero había que cuadrarlo con la agenda. Esto se fraguó en el momento que al minuto de llegarme el correo llamo al Director de Operaciones de Sidertia, le medio cuento el hecho y me dice que por supuesto que sí. Digo medio cuento porque no me dejó ni acabar, pero es que como he comentado en Sidertia estamos ya concienciados y transmitir conocimientos es uno de nuestros legados.

Cuando a las 15:45 horas del 17 de Mayo aparezco en las instalaciones de Everis, la situación me asombró. En casi un mes se había preparado un evento que ya muchos con los presupuestos que tienen les hubiera gustado montar. Los talleres desarrollados durante la semana y que habían sido un éxito, vaticinaban la circunstancia de lo que iba a pasar ese viernes y sábado. Claro está, que esto solo puede suceder con el compromiso y esfuerzo personal de determinadas personas. Detrás de Ángel,  Juanan y el plantel de ponentes, ha existido un nutrido grupo de personas y entidades que se han volcado con X1RedMasSegura. Gracias a todos ellos el evento ha sido posible y que haya llegado con la calidad deseada.
Me siento muy orgulloso de haber podido participar en este evento y si existe una segunda edición (que seguro que habrá), podéis contar desde ahora conmigo.